“Se lo pedí en la reunión de los lunes. Y se me quedaron todos mirando.”
Que tu empresa la cuente quien ya trabaja en ella
Les pasas un enlace, lo rellenan cuando quieren y no sale ni una línea sin tu visto bueno.
- ✓Un enlace que cada uno abre cuando le apetece
- ✓El formulario le avisa de que lo revisas tú
- ✓De cada permiso, un justificante con día y hora
La oferta de empleo
Tu oferta dice exactamente lo mismo que las otras cuarenta
- 📋«Buen ambiente, equipo joven»: eso lo pone cualquiera
- 🕵️El candidato ya ha buscado qué se dice de ti
- 😬Y pedírselo a tu gente da corte
“Publicamos la oferta, nos escriben veinte y no vale ninguno. Y la gente buena ni la abre.”Lo que cuenta casi todo el que contrata sin departamento de personal
Dónde acaba
Los sitios donde de verdad te mira quien está pensando en venir
Los recoges una vez y decides dónde los enseñas.
-
Sin web
El muro del equipo
Con su propia dirección, para la oferta o LinkedIn
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La de siempre
Dentro de tu página de empleo
En tarjetas, pegando una línea
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Con tres ya vale
Una sola frase, arriba
La que mejor aguanta con pocas reseñas
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Carrusel para el hueco estrecho
Pasan de una en una y ocupa poco alto
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Para el correo
Apaisada, 1200 × 630
Cabecera de email, banner o post
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La que más texto admite
Vertical, 1080 × 1920
Stories y estados · la que más texto admite
Cómo se pide
Se manda una vez, y el que no quiera no contesta
Aquí no hay correo automático: la petición la haces tú, a mano.
- «Copiar el mensaje»Y lo pegas donde habléis
- O por WhatsApp o emailA quién, lo eliges tú
- El enlace no caducaQuien lo deje para el jueves, lo abre el jueves
- En el idioma de cada unoEntre siete, y sin traducir lo que escriba
- Márcalo «equipo»Para no confundirlas con las de clientes
- También como QRPara colgarlo en la oficina o el taller
Lo que él ve antes de escribir
Sabe lo que firma, y sabe que el que lo lee eres tú
Cobra de ti a fin de mes: lo justo es que lo sepa antes de escribir.
- Las estrellas, obligatoriasY salen publicadas. Avísale de esto
- «Se revisará antes de publicarse»Escrito bajo el título. Y el nombre es obligatorio
- Casilla de permisoQue puede abrir y leer entera
- Su email no se enseña nuncaSolo queda en tu justificante
- Elige él cómo lo dejaEscrito, en vídeo de 40 segundos, o con foto
- Lo que el formulario NO diceDónde va a salir. Eso, díselo tú
El permiso, por escrito
Apruebas de una en una, y de cada una te bajas el papel
Nada se publica solo.
- Toda reseña entra pendienteLa automática es de Pro y aquí no hace falta
- Aprobar, rechazar o borrarRechazar no borra: se guarda apagada
- Si la rechazas, no le avisa nadieDíselo tú
- «📄 Consentimiento»Lo que aceptó, el día, la hora y desde dónde
- Si pide que se retireLa quitas con un clic
- Se puede corregirUna errata vale; una frase, enséñasela antes
Sin letra pequeña
Qué se ve de tu compañero y qué no
Enséñaselo si te lo pregunta: quita la mitad del apuro.
👤 Su nombre · se ve
Obligatorio. Eliges si sale entero o abreviado.
⭐ Su nota, del 1 al 5 · se ve
Obligatoria, y cuenta para tu nota media.
✉️ Su email · no se ve nunca
Obligatorio para él, pero nunca se enseña.
💼 Cargo y empresa · si los escribe
Opcionales. El cargo aquí sí suma.
🎥 Su vídeo o su foto · si quiere
40 segundos, desde el navegador del móvil.
☑️ Su permiso · obligatorio
Sin marcarlo no se puede enviar.
Lo que se pregunta antes de pedírselo a nadie
¿Puede dejarla anónima?
No. El nombre es obligatorio en el formulario y no hay ninguna casilla de anónimo. Lo más cerca que se queda es el ajuste del nombre en el muro y en los widgets: puedes hacer que salga «Laura R.» o «L. R.» en vez del nombre entero. Pero tú sigues sabiendo quién la escribió: te dejó su nombre completo, y su email queda guardado — lo tienes en el justificante de consentimiento que te bajas de cada reseña. Si vas a pedir esto, mejor decirlo así de claro desde el principio que prometer un anonimato que el producto no da.
¿Quién lee lo que escriben, y cuándo?
Tú, entera, con su nombre y sus estrellas, antes de que la vea nadie más. Aparece en «Testimonios» marcada como pendiente. Loalia te manda además un aviso con la reseña dentro, que también queda en el historial de emails de tu panel. La reseña, en cualquier caso, ya la tienes en el panel. Y tu compañero no se lleva ninguna sorpresa: el propio formulario le dice, antes de escribir, que su testimonio se revisará antes de publicarse.
¿Y si alguien escribe algo que no me gusta?
Se queda pendiente y no se publica. Puedes rechazarla —se guarda apagada, sin borrarse— o borrarla del todo. Ahora, un consejo: si en tu página de empleo solo hay cincos, se nota, y el candidato descuenta. Debajo de cada reseña puedes escribir tu respuesta pública; una pega bien contestada suele dar más confianza que un elogio.
¿Puedo ofrecer algo a cambio?
Aquí, mejor no. Con clientes tiene sentido y Loalia lo contempla: si dejas una recompensa activa, el formulario lo anuncia, avisa de que el premio se entrega igual aunque la opinión sea mala, y la reseña queda marcada como incentivada para siempre. Con tu propia gente eso convierte el favor en algo que se parece demasiado a un extra de nómina. Basta con pedirlo bien y aceptar que algunos no contesten.
¿Loalia les escribe sola para pedírselo?
No. El correo automático sale de un pedido, así que solo existe si tienes una tienda conectada (Shopify o WooCommerce). Con una tienda conectada, Loalia manda sola el correo que pide la reseña después de cada pedido. Con el equipo la petición la mandas tú, una vez, con el botón de WhatsApp, el de email o «Copiar el mensaje».
¿Se mezclan con las reseñas de mis clientes?
Sí, si las recoges en la misma cuenta: caen en la misma lista, en el mismo muro y en la misma nota media. Si no quieres mezclarlas, tienes dos caminos. Uno: el plan Agencia te deja hasta diez espacios aparte, y cada uno tiene su propio enlace de recogida, su muro y sus reseñas, sin verse entre ellos. Dos: abrir una segunda cuenta gratis solo para el equipo. Marcar el enlace con «equipo» te sirve para distinguirlas en el panel, pero no las separa del muro.
¿Hace falta tener página de empleo?
No. El muro tiene su propia dirección y se manda tal cual: en la oferta, en LinkedIn o por WhatsApp a quien te pregunta. Si sí tienes web, los testimonios se meten dentro pegando una línea que te damos hecha — también en WordPress, en un bloque «HTML personalizado». El plugin de Loalia para WordPress está enviado y en cola de revisión del directorio, así que hoy todavía no lo vas a encontrar buscándolo desde tu escritorio.
¿Y si alguien se marcha de la empresa?
Su testimonio sigue publicado mientras tú lo dejes ahí: no se cae solo. Y si te pide que lo quites, lo quitas del panel con un clic — ese derecho se lo dice ya el texto que aceptó al enviarlo, así que no es un favor tuyo. Guárdate el justificante de todas formas: es lo que deja constancia de que en su momento sí dio permiso.
Empieza por uno
Pídeselo a la persona que lleva más tiempo contigo
Un solo testimonio ya hace que tu oferta no se parezca a las otras cuarenta. Abres la cuenta gratis y sin tarjeta, copias el enlace y se lo mandas por donde habléis. Cuando lo escriba, lo lees tú antes que nadie y decides si sale. El primer mes se publica todo lo que recojas; después, en el plan gratis se ven diez y el resto se quedan guardadas, sin borrarse.
