“Clientes contentos tengo. Lo que no tengo es dónde enseñarlo.”
Cliente verificado Reseña real recogida con Loalia

Doce preguntas de sí o no. Cinco minutos

Un punto por cada sí. Al final tienes una nota y una lista de lo que te falta.

  • ✓Doce preguntas de sí o no
  • ✓Cinco minutos, con el móvil en la mano
  • ✓Cinco tramos, cada uno con qué hacer el lunes
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Antes de empezar

Este test no está hecho para darte la razón

  • 🙈Tener clientes contentos no es prueba social. Prueba social es lo que ve alguien que no te conoce de nada.
  • 📱Lo bueno que te dicen está en tu WhatsApp, en un correo o en la cabeza del cliente. No en tu web.
  • 🕐Y quien entra a mirarte decide en unos segundos, en el móvil, sin llamarte a preguntar.
“Ya, pero si te lo dijeran mis clientes lo entenderías.” Ese es el problema: no se lo van a decir.Lo que se contesta cuando sale el tema

Las reglas

Un punto por cada sí. Nada más

Si tienes que explicarlo, es un no.

  1. Un punto por cada síEl máximo es 12. «Casi» no puntúa
  2. Con la web delanteDe memoria salen menos noes
  3. En el móvil y de incógnitoTu navegador te la enseña como la ves tú
  4. Si dice diez segundosCuéntalos con el reloj
  5. Apunta los noes aparteEsa lista es el trabajo
  6. Piensa en quien no te conoceY te está comparando con otros dos

Primera parte · 6 preguntas

Lo que ve hoy quien entra en tu web

Seis preguntas que se contestan mirando, no recordando.

  1. ¿Sale una opinión en los diez primeros segundos?Sin bajar y sin buscarla
  2. ¿Lleva el nombre de quien la escribió?No «cliente satisfecho»
  3. ¿Lleva cara?Una foto. Ni icono gris ni logotipo
  4. ¿Hay nota media escrita, con el número al lado?«4,7 sobre 5 · 128 opiniones»
  5. ¿Hay opiniones donde se decide?La ficha, los precios, pedir cita. La portada no vale
  6. ¿Alguna dice algo concreto?Una cifra, un plazo, un antes y un después

Segunda parte · 6 preguntas

Lo que tienes guardado y lo que haces con ello

Aquí se mira si esto es costumbre tuya o casualidad.

  1. ¿Puedes enseñar la más reciente en un minuto?Sin rebuscar en el móvil
  2. ¿Tienes alguna de los últimos tres meses?Con su fecha
  3. ¿Alguna en vídeo o en audio?Veinte segundos de móvil cuentan
  4. ¿Hay un momento fijo en el que la pides?Si es «cuando me acuerdo», es un no
  5. ¿Tienes un permiso por escrito?Darlo por hecho no vale
  6. ¿Has contestado en público en seis meses?Buena o mala

El resultado

Suma los síes y busca tu tramo

El número da igual: cada tramo tiene una cosa que hacer.

  • 0 a 2 · No tienes prueba social

    Escribe hoy a tus tres últimos clientes contentos.

  • 3 a 5 · La tienes, pero está en tu WhatsApp

    Saca tres de donde estén y ponlos donde se compra.

  • 6 a 8 · Se ven, pero no terminan de convencer

    Suelen fallar la cara, la fecha y el detalle.

  • 9 a 10 · Bien. Lo que falta es mantenimiento

    Ya no es tener: es que no se quede viejo.

  • 11 o 12 · Poco que arreglar, mucho que repetir

    Un 12 con opiniones de hace dos años es un 6.

  • En qué orden se arreglan los noes

    Primero nombre y cara. Luego dónde está puesto.

Dónde se pone cada cosa

Seis sitios donde se nota, y cuándo no usar cada uno

Cuando ya tengas la lista de noes, esto es el mapa: qué formato arregla qué pregunta y en qué caso es mejor no ponerlo. Los dibujos son esquemas para que se entienda la forma, no capturas de pantalla.

  • Arregla la pregunta 1

    Una sola frase, en grande, arriba

    En la primera pantalla, una frase de un cliente con su nombre y su cara. Una, no seis: es el sitio más caro de tu web. Cuándo no: si la única frase que tienes es «muy buen servicio», déjalo vacío y ve a por una mejor. Ocupar el mejor hueco con algo que no dice nada es peor que no poner nada.

  • Arregla la pregunta 4

    La nota media, con el número al lado

    Un «4,7 sobre 5 · 128 opiniones» escrito a la vista, arriba o junto al botón de comprar. De los doce puntos, es el más barato de ganar. Cuándo no: si tienes cuatro opiniones, el número deja claro que tienes cuatro. Con pocas, mejor una cita con nombre y esperar.

  • Arregla la pregunta 5

    Tres opiniones donde se decide

    En la ficha del producto o en la página de precios, no en una pestaña aparte. Si puedes, que sean de ese producto y no de la tienda entera: hablar de otra cosa resta. Cuándo no: no las metas entre el precio y el botón de pagar; van justo debajo, para quien baja a comprobar.

  • La página entera de opiniones

    Sirve para dos cosas concretas: tener una dirección que mandar cuando alguien pide referencias, y darle a Google algo que leer. Cuándo no: como única prueba social. Una pestaña «Opiniones» a la que no entra nadie es el error más repetido de todos — si solo vas a hacer una cosa, que no sea esta.

  • El aviso que asoma en una esquina

    La opinión que aparece sola abajo a la izquierda mientras alguien navega. Funciona porque llega sin que la busquen. Cuándo no: en el móvil tapando el botón de pagar, ni saltando cada quince segundos, ni con una opinión de hace dos años. Mal puesto molesta más de lo que suma.

  • La opinión, fuera de tu web

    La misma frase convertida en imagen para un Estado de WhatsApp, un carrusel o la respuesta a «mándame referencias». Aquí es donde una opinión sigue trabajando cuando nadie ha entrado en tu web. Cuándo no: sin el permiso de la persona; eso es la pregunta 11 y no se salta.

Lo que se pregunta todo el mundo al acabar

¿Un 3 sobre 12 es malo?

Es un 3 sobre 12, ni más ni menos. No es una nota moral: casi nadie se sienta un día a montar esto, y por eso la primera vez suele salir un número bajo. Malo sería leer el 3, asentir y no tocar nada. Coge los tres noes más fáciles —normalmente el nombre, la cara y dónde está puesto— y arréglalos esta semana.

¿Cuántas opiniones hacen falta para que sirva de algo?

Menos de las que crees, y mejores de las que sueles pedir. Tres opiniones con nombre, cara y una frase concreta, puestas donde se decide la compra, hacen más que cuarenta genéricas escondidas en una pestaña. No hay un número mágico, y desconfía de quien te lo dé con dos decimales.

¿Vale enseñar las que ya tengo en Google o en otro sitio?

Como prueba valen: son reales. Ahora, cada sitio tiene sus normas sobre sacar sus reseñas fuera, así que lo prudente es enlazar a tu ficha o pedirle permiso a la persona para reutilizar sus palabras. Y si las pasas a tu web, no cambies ni una palabra ni recortes la parte que no te gusta.

¿Puedo publicar solo las buenas?

Elegir cuáles publicas es normal y lo hace todo el mundo. Inventarlas o retocarlas, no: además de que se nota, presentar como reales opiniones que no lo son es publicidad engañosa. Y un negocio donde todo son cincos da menos confianza que uno con un cuatro contestado con educación.

¿Y si mi cliente no quiere salir con su nombre?

Se respeta y se pide lo siguiente mejor: nombre y la inicial del apellido, o el cargo y el sector («responsable de compras, empresa de logística»). Eso puntúa en la pregunta 2. Lo que no puntúa es «cliente satisfecho», porque eso lo puede escribir cualquiera, incluido tú.

¿Hace falta el permiso por escrito de verdad?

Para enseñar la opinión en tu propia web, con que la persona te la diera sabiendo para qué era suele bastar. Para usar su cara, su voz o su nombre en publicidad —un anuncio, un cartel, una imagen para redes— pídelo claro y guárdalo. Un mensaje suyo con fecha diciendo que sí te saca de cualquier discusión.

¿Cada cuánto repito el test?

Cada tres meses, y apunta al lado la nota anterior. La pregunta que más se cae con el tiempo es la 8: hoy tienes una opinión de este mes y dentro de un año la más nueva sigue siendo esa. Si solo te vas a poner un recordatorio de todo esto, que sea para pedir una opinión al mes.

¿Necesito una herramienta para esto?

Para hacer el test no, y para los primeros puntos tampoco: un correo bien escrito y una página con tres citas y sus fotos te suben de un 2 a un 6 sin pagar nada. Una herramienta empieza a compensar cuando te cansas de pedirlas de una en una, de perseguir los permisos y de pegar fotos a mano. Eso es lo que hace Loalia.

Después del test

La lista de noes es lo que hay que arreglar. La nota da igual

Todo lo de esta página se puede hacer sin contratar nada, y esa era la idea. Si lo que te cansa es pedir las opiniones una a una, guardar los permisos y colocarlas donde se vean, eso es lo que hace Loalia: la cuenta gratis no pide tarjeta, el primer mes se publica todo lo que recojas y después, en el plan gratis, se ven las diez últimas sin que se borre ninguna.

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